Que la sensibilidad rompa las cadenas de la domesticación
nos fuimos moviendo a tra vés de construcciones mentales, una suerte de conceptos. ¿Dónde ha quedado mi espíritu?
En mi letargo, una taza de café es un oasis. No estoy sola. Junto a ellas buscamos una cafetería. Entre árboles, se esconden unas escaleras ...
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