A quién en esta fría madrugada me ande leyendo, le dedico la próxima pieza.
No sé cómo he logrado llegar a este punto de intensidad en mi vida.
Intento recordar en qué momento hubo un click, un desbloqueo, un trauma o un beso, que me haya arrastrado hacia este valle de desconcierto.
Siento que no puedo dejar de sentir...
... y cuánto antojo de ello tengo.
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