Podría despedirte mil veces más,
pero no podría darte otra bienvenida,
nos dije.
Y una vez más,
por boca larga e impulsiva,
me salio el tiro por la culata
y te mandé al muere
con una sola palabra.
Pasado.
lunes, 18 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
En mi letargo, una taza de café es un oasis. No estoy sola. Junto a ellas buscamos una cafetería. Entre árboles, se esconden unas escaleras ...
-
"Es impagable", pensé esta mañana mientras desayunaba. Despertarme con la tormenta vibrando la tierra y volverme a dormir mientr...
-
Un pequeño cisne se abre paso y vuelo desde la copa de un quebracho juvenil. Todavía queda monte... Se respira un viento cálido que hace ...
-
Que la luna siga abriéndose camino por mis ventanas, cultivando visiones y protegiendo mis sueños. Que mis expectativas no se conviertan...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario