miércoles, 4 de abril de 2018

La selva muda


Respiraba en donde se vuela tan alto que las nubes se convierten en montañas. Era en ese lugar, costumbre subir a la copa de los árboles para luego trepar hacia la raíz.
Entre las escaleras del cerro se hallaban selvas tan fértiles que si la muerte caminara sobre ellas, volvería a ser vida.
Era en ese lugar, donde las verduras vibraban y el monte latía, y si llovía, el agua drenaba tan rápido que debía de diluviar constantemente y aun así, no se inundaría.
Y sin pedirlo, en un instante eterno sin tiempo, se levantó para descansar y al cerrar los ojos, despertó. Comenzó a bucear en búsqueda de mensajes en botellas, sumergidos en el fondo del mar. Dentro de un barco hundido, se encontró con una serpiente que sangraba ríos. La serpiente le reveló (en lenguas inversas) que si abría los ojos, se dormiría para siempre.
Sin querer despertar, comenzó a sembrar serpientes silenciosas, sombrías y ambarinas (que solían ser sangre) para convertirse en tierra (que solía ser océano).
Y así fue, como jamás faltó agua para las selvas.

Cafayate 2018


Hermelinda dijo que los niños que juegan con fuego, se hacen pis en la cama.

Ñokaj kajpa, rina phauana paihuan huayra.

A Flor

 Como adorna con la voz el presente, como nosotros el presente con su voz.
El agua quieta comienza a escurrirse hacia tus adentros, en cada beso que tus labios le roban al tabaco.
El humo se convierte en espejo, y yo no quiero convertirme en tus oídos sordos.
Al despertar, dibujas tus ojos de negro y ahora, albugínea es tu mirada, como tu alma y entre tus silencios, me encuentro con tu esencia y te entiendo en tu aislar.
Intensa es tu presencia, y buscada.
Serás Mujer hecha de raíces y llamas.

  Cafayate 2018

Los grillos cantan siempre la misma canción,
pero esta noche brilla la creciente luna
y ya no oigo tu voz.

21-2-2018 Cafayate, Salta

Veintiún asesinos de la piel se atreven a usurpar el espacio.
Luego de atravesar La noche de las mil lluvias, llegó la luna menguante y nadie descansó.
Amanecer vomitando la pena de ayer parece ser clave.
Un fuego resurge sin dejarse olvidar, y los pájaros madrugadores cantan al filo del alba. Me pregunto si no habrán oído el lamento incesante de un lobo, que el monte no dejó escapar. Al menos eso fue lo que a mí, me robó el sueño.

 Amaicha del Valle FEB 2018.



Me quede sorda de tantas palabras mudas. Lo siguiente que recuerdo fue sentir mis pasos sobre la tierra reseca. Me aleje, caminando entre piedras.

Amaicha del Valle, Tucumán.


El llamado de la luna (II)




El manto de estrellas se oculta detrás de La noche de las mil lluvias. Sin embargo, la luz de la abuela se deja ver.
Llena, de magia, habla en silencios.
Los motores de pronto se apagan y desde la iglesia musicalizan La ópera de la luna.
Una nube obscura y cercana, se atreve a posarse entre nosotras y, siguiendo la sinfonía, se eleva hasta cubrirla por entera,

Percibe, tanto embrujo
Que su corazón
Se libera de tapujos

Sonríe a la vida
Y rie, explosiva.

Camina sobre el cemento
Y vuela con el viento

Entonces…
Se deja llevar por caminos inciertos
Escucha la advertencia
Y corre tras la muerte,
Pero esta, es tan rápida que tele transportase no alcanza.
El fin de tu lucha.

Tafí del Valle, Tucumán. Luna llena en leo 31-01-2018

Montaña: manifestación del Universo.

¿A dónde quedan los pensamientos?

“No arriesgues una flor, porque indudablemente, estarías matando una estrella”.

René


El despertar de los gallos anuncia mi cantar.
De izquierda a derecha, del primero al último (ordenadamente) se dejan hablar, cada uno su momento y escuchar.
De izquierda a derecha voy entreabriendo los ojos, y comienzo a enumerar los sueños que jamás he de anhelar.
Un rocío endemoniado, está dado vuelta, me desconcentra y me obliga a levantar.
Mi memoria campestre sabría de moverse, si de repente, despertara en esa realidad. Pero aunque fantasee que los huevos debo juntar, sé que solo la puerta debo cerrar si no me quiero mojar. Y mientras salgo del fondo de la tierra, le imploro al cielo que todavía no dibuje claridad.
Despego mis ojos de entre si, para resolver una situación que no busca solución. Pero ahora caen llantos del cielo y que no salga el sol, me hace sentir la falta de calor.
El chumbaje anuncia seres extraños en la cercanía de mi escucha, y como si de mitos se tratara, diviso un lobo en las penumbras.
Mis ojos cansados van enfocando en el gran lobo que comienza a dividirse y formarse en dos ciervos, para luego ser, mitad hombre mitad caballo o alguna forma del diablo que sale a buscar sobras luego de La noche de las mil lluvias.
El corazón se busca, salir de este cuerpo que lo contiene, y es que cuando lo maravilloso se hace ver, el corazón lo quiere correr. (Imagino como sale de mí, desde mi pecho hacia mi garganta, y luego por mi boca. Y ahí va corriendo un corazón curioso, y el resto del cuerpo lo quiere alcanzar. Siquiera la mente puede, que se creía olímpica).
Se pasan tres vidas hasta que los seres se transforman en burros y el barro, se transforma en piernas, que buscan alcanzar al corazón.
Camino un bosque húmedo de veinte metros para acercarme a los seres, un poco más.

(…)

Anquincila, Catamarca. 25-01-2018.


Éramos, cerca del sol. 
La luz se impregna en nuestras coronas hechas de tierra.
Volando siendo cóndor.
Soy el ancho de los cielos.

Las palabras son piedrazos y la tormenta anuncia su paso. 
Segunda vuelta, más arriba. Crecen las alas en subida a la cima.

La lluvia borra la ruta y la serpiente nace en el Ambato. Se conforma de nubes, inti, rayos y barro. 
Brillar, en las umbrías de los cerros. 
El aguacero se aleja hacia el Norte, en un grito ahogado.

Se precipita, y se levanta, el agua desde las raíces de la Madre. 
Las estrellas fugaces de la ruta. 
Me desperté y sentí que estaba Mar adentro. 
Amanecer junto a níveos nubarrones, que esfuman la ciudad. 
Pintando árboles de blanco, a lo reina de corazones.

Te calienta 
tantas esperanzas
cómo las plantas,
de los pies
mojados
por un Pasto que solía ser
Río.

Cuesta del Portezuelo, Catamarca. ENE 2018.

La escalera al cielo



Levitar
Ser agua
Entre las piedras

Flotar las olas
Volando
Debajo

Se abre hacia la
Izquierda
Escapa el cauce celeste

(sueño)

Renace en gris
Arena
Titilan las certezas

Es

Serpiente, solido, espacial.

(ahora es)

Piel amarilla de sol
Danza la excitante
Templanza

Sonó lejana lluvia
Estelar
Y el cerro sentenció

“del suelo al cielo,
Y a revés,
Serás”.


Las juntas, Catamarca. 26-01-2018.

¿Cuál es la diferencia entre un ojo y un pez?


La putrefacción es vida
El pantano es vida

Obsidiana


Cinco piedras
Imantan
A mi mano
Dibujan
Líneas invisibles
(al ojo humano)

-el infnito ocho-

Libre de elección
El calor
Es movimiento
Y mensajero
De la concordancia
De los elementos.

“con tu arte a mano para curarte los silencios”

Madrecita tierra hecha mujer
Acuna a su niña junto al rio quilpo
Que su melodía cuide sus sueños
Madrecita tierra hecha mujer
Eleva tu canto y vibra unas cuerdas
Para sanar los corazones oídos
Madrecita tierra hecha mujer
Tu tibia leche alimenta a tu niña
Mientras danzas el viento
Madrecita tierra hecha mujer
Con tu mirada cuidas de todo mal

SMS 18-12-2017

Anda tendido, entregado al suelo, con los ojos cerrados en el cielo.
Mientras observo un hormiguero en la tierra roja, mi piel se confunde con el paisaje y respiro aire claro que me regala la madre.
Rasqueteando un rio seco y descubriendo las piedras magas, que dibujan ms piernas, la emoción del no morir se transforma en lágrimas, mientras tu voz promulga la muerte de un hermano, en la jaula de las mariposas.

Sanagasta

En las sombras me convierto en pájaro con alas de serpientes.


Por materializar un expresar me pierdo en el universo de las palabras.

Las palabras llegan hasta un punto y luego viene dios.
He preferido arder en el infierno que ahogarme en las profundidades.
El océano se vuelve mártir y lloro mares. Por eso las lágrimas son saladas.
Naufraga, me arrastro hacia una caverna donde los sonidos se apagan, excepto, el de un lápiz escribiendo una verdad contra el papel.
Las palabras llegan hasta un punto y luego viene dios.

Sanagasta 8-1-18

LA MUJER FUE HOMBRE INERTE.
Y en la tecnología se encuentra la concavidad de los accesos.

Rincón Ongamira (5-1-2018 Ongamira)




Lamento esta angustia latente en el ser.
Llora ya sin lágrimas y grita desde el vientre, la pérdida.
Si habla con los sonidos, no se reconoce.
Si habla con sus adentros, se consuela.
Mira fuera de sí, la inmensidad que la rodea,  se aflige, de no tener la capacidad de admirar con sus ojos tanta belleza.
La majestuosidad de los altos cerros vibran ancestralmente y el viento se convierte en mensajero.
“Para ver, hay que abrir los ojos sin juzgar”.
Desaprender las burdas categorías y la insaciable costumbre de necesitar nombrar lo que se mira.
El mismo cerro no se preocupa porque lo vean, por el tiempo, o por quién lo caminó.
Volver a la nativa pacha no es solamente pisarla, sino lograr ser, en concordancia con sus ritmos.
Lograr ser con estas espinas que la rodean.
Lograr ser con el viento y las nubes que aleja.
Lograr ser, sin necesariamente hacer, más de lo que sencillamente es.
Y es, entonces, la verdadera capacidad tan buscada, la de poder ser la esencia.
Y a partir de ser, con la esencia universal, hacer.

Melodía de ensueño



Danzo una melodía de ensueño
Donde no juegan los pensamientos.
El agua está en calma, el alma
Lo intuye, y huye del tiempo.
El tiempo deja de ser,
No existe,
No hace falta el movimiento.
Y surgen los versos
Que giran en todo mi cuerpo
Como la tierra gira en el universo.


Y me siento en un paraíso, que solo compartiría contigo.
Descubro cada rincón y lo guardo en mi memoria (y corazón) como un tesoro secreto.
Sorpresa, el bosque es nuestro,
Fantaseo y nos veo, despojados de los miedos y las telas que cubren nuestros cuerpos. Me quito las corazas a la vez que desnudo mis pechos.
Fantaseo y nos veo, latiendo sobre esta tierra, inundados en el agua sagrada de un rio tan real como el interno.
Riendo al ritmo del viento, protegidos por la sombra de un árbol guardián.
Encendiéndonos con el fuego, que no falte la yesca de tu mirada, que eleva siendo chispa hasta convertirme en cenizas.

Entender la vida
Con mi pincel
Sin mi pincel



El instante en que la noche se hace de día, lo preceden las lunáticas horas previas del insomnio.
Los grillos defienden su hora sagrada, resonando en un solo cantar. Y un gallo dado vuelta se atreve a madrugar ¡¡¡ni siquiera es tan temprano!!!
“Es tan tarde que es demasiado temprano”.
Mis piernas acalambradas, sostienen tu cuerpo dormido. Dulce calambre, te sostengo.
El viejo brujo espía entre los yuyos, envidioso de la dulzura que no recibió. Y nos mira, con vestigios de nostalgia.
¿Será que su amor ya no lo acompaña?
¿Será que nos atrevimos a amarnos entre tanto dolor?
El perro guardiana nuestra entrada y estamos protegidos.
Por nuestras almas enredadas (¿?)
Por la puerta (¡?)
Y por esa estrella maga que nos visitó al culminar el amor.


Te veo dormido entre mis piernas
Intento no hacer ruido a escribir estas letras.
El libro que compramos juntos fue la melodía para tu sueño
y mi sueño, despierta.
Te veo dormido entre mis piernas.
Un hada me visita
“Ama la vida que descansa en tus piernas”
Y yo, despierta.


-


Hogar de monte
te recibo , y percibo
que me acunas
al borde del río.


-


Que cante el molino
Y acompañe el viento,

Que canten las miles de chicharras
Y se vuelvan una sola.

Que los grillos discutan
Con el gallo de al lado (ni siquiera es tan temprano)

Solo escucho tu respiración
Y tus latidos.

¿A qué te condenas a vos mismo?


Como un alma decantada buscas esa pluma que te transportaba a mundos paralelos.
Desahuciada, en constante búsqueda de un elemento físico que te haga sentir segura de la capacidad que surge dentro de ti.
Como un alma decantada, buscas esa pluma que escribía tu destino, cuando no entendías que era tu misma presencia la que aseguraba tu existencia.


desgracia (24-12-2017 SMS)

La ebriedad conquistó mi historia
y es, a duras penas, que llego tambaleante a tus arenas.

Me descalzo, para sentir el latir.
Me desnudo ante tu sabiduría y me acerco, sollozando.

Agua de río, llévate esta miseria que me aflige el corazón.
Me sumerjo, entera.

Y es, en la angustiante búsqueda de consuelo, donde las lágrimas, entre tu constante correr, se mezclan.
Se alejan con un desgraciado alarido de terror que desgarra mis adentros.

Y es, en la desdicha de la confusión, donde lo enmarañado se transforma en simpleza y lo esencial, atenúa la predestinada caída hacia un abismo que parece ser infinito.

Me entrego, agotada de la acumulante angustia, y me suicido.
Me ahogo, y la muerte se convierte en pasajera.

Y es, en la plenitud de dejarse mor-ir,
donde me descubro,
y resurge mi existencia.


Ya no me alcanzan los ojos. Cierro y escribo, entonces abro los sentidos.
Escribo, escucho y digo, para traer a la realidad lo que mis ojos no pueden traspasar.
Y es que miro, y me acostumbro.
Y es que veo, y siento.
Y mi pelo se vuela con el viento,
Pero las raíces lo sostienen. (de acá nace).
¡Que dance!
Gire y se enrede,
Que se llene de tierra y polvo
Que se vuelva rastas.
Que brille con la luz del sol
¡Que dance!
Que el rio lo moje, lo inunde
Lo nutra
Y que crezca.
y que entienda de ser cortado (circulo).
Pero que no se olvide que la libertad, no es cuestión de hacer, sino de ser.

Gitana 13-12-2017 SMS

El llamado de la selva(I)


El llamado de la selva(I)



Molesta mosca montesca (13-12-2017 SMS)

Espécimen del sufrimiento. Tu vida terrenal a duras penas. El aprendizaje desde el dolor. Como si no conocieras otra manera de evolucionar. Como si por alguna razón, imperceptible, parte de tu deber, debe de ser no ser, y mucho menos, merecer.

La arena late. Se contraer y se relaja de una manera tan sutil, que para reconocerlo, hay que mirar con agua en los ojos y abstraerse de este extraño plano.
Me cubro las heridas con la latente arena. Rasguño un pedazo de tierra en búsqueda del menjunje sanador. Mis uñas, ennegrecidas, y mis dedos cargados, cubren mi piel lastimada para que esa mosca montesa no se alimente de mis células muertas (vivas) y mi sangre reseca. No vaya a ser, que porque una mosca monstesca se pose en mi  herida, me vaya a morir de algún otro bicho o de angustia.
Angustia.
Qué paradoja que angustia tenga las mismas letras que Agustina. Cuando por primera vez lo noté, reí. Reí en forma de parodia.
Molesta
Mosca
Montesca!!!

¿Cuán podrida estoy por dentro para que busques en mis piernas monstescas?

Sin sentidos y con saltos,
las palabras se asemejan a un trabalenguas.
Un trabalenguas se asemeja a mi persona, que te confundirá con mi forma tan dispersa.
Con sentidos y sin saltos,
los trabalenguas se asemejan a las palabras que surgen de mi forma tan dispersa.

Agustina.


armó
desarmó
todos los versos
al reverso
a la inversa
los desarmo
y los armo
armo y desarmo
d e s a r m o
desamor
des amor
es amor
se amor
se amó
se armó
de amor
para desarmar
y amar
todos los versos
inversos
que armó
y desarmó
desarmando (y amando)
el desamor.


viernes, 24 de noviembre de 2017

Meditación del retorno


En algún punto ciego, durante una constante frecuencia, es donde la magia comienza.
El mundo como lo conocemos se desvanece, en un cerrar y abrir los ojos. Cierro esta ventana, para abrir una puerta. Que si tenemos la capacidad de transitar en varios mundos, es porque seremos parte de una realidad más extensa. En este instante, es cuando recuerdo, que somos polvo de estrellas.
El tiempo medido, se transforma en meditativo.
Extingo una energía dispersa, me vuelvo hacia mi misma, soltando mi cabeza.
Ya no sé qué son los números, ni lo que representan.
Voy soltando las palabras y los sentimientos, floto hacia una sintonía ancestral que me libera.
Navego en el Universo del silencio, siendo sin mi cuerpo, donde obtengo las respuestas.
Vuelvo a la esencia, dejando atrás la humanidad, para reunirme con los guías que decretaron que sea vida.
Vivir en un infierno divino.
Y entiendo, que debo transitar esa experiencia.
Y decido el camino de la valentía, a ser humana, por más fácil que sea convertirme en estrella.
Percibo, aunque no quiera, que hoy mi existencia depende de una rueda.
Transmuto creaciones ilusorias y las expectativas que me pesan. Ya no es cuestión de querer, sino de ser. Es, que si soy, no traiciono a esta vida, ni al que me espera.
Comprendo que todos somos Uno, y el otro es quién me refleja.
Me dejo ser y llevar, en esta atemporalidad, sin dilemas. Porque sé que cuando me pierdo, retorno a la verdadera naturaleza.
En calma, agradezco el encuentro de las almas. Esa es la única palabra que abre todas las puertas.
Seguido de un último giro, atravieso el portal.
Retorno a cada una de mis células.
Y es entonces, cuando respiro.
Abro y cierro mis ojos.
Soy en la tierra.



En mi letargo, una taza de café es un oasis. No estoy sola. Junto a ellas buscamos una cafetería. Entre árboles, se esconden unas escaleras ...