No sé si importa tanto qué día es hoy, a qué hora terminaré de escribir lo que acabo de comenzar, en qué mes estamos, en qué año o desde dónde escribo.
Por costumbre, ya sea propia o inculcada, me dedicaba a dejar un registro temporal, lineal, de lo que escribía, y por lo que fui conociendo de ella, la escritura no lo necesita. Habrá de ser una necesidad mía, solo por saber, por ubicar, por no perder. Pero es que, ya en sí misma, ha de ser un registro, y adjudicarle una linealidad me sugiere límites tan vanos... Y justo yo, que vengo a poner sobre la balanza tantas cuestiones, me doy el asqueroso gusto de limitar mi poesía.
¡¿Quién me dio permiso para tal crimen?! ¿Qué parte de mí se atreve a cometer atrocidades? ¿Qué parte de mí se asusta de ellas? ¿Y qué parte de mí las nombra como tales?
¿Cómo es que dentro mío se libran tantas guerras sin sentido?
Cómo sucede que estos ojos observan cómo se alimenta ese pájaro,
mientras en mi mente, observo una terminal, y una voz organiza qué hacer mañana,
y al mismo tiempo, otra todo lo observa, lo decodifica y vuelve a codificar en estas letras. Inalcanzables velocidades se ocupan de ello.
Y a la vez, alguna parte, se angustia mientras respira ansiedades y lagrimea la falta de certezas...
La incomodidad de no saber, me saca de ejes y equilibrios, y ya no puedo danzar. Otra vez me desafía.
¿Dónde quedó la libertad de no controlar mis pasos?
¿Por qué el tiempo me sigue persiguiendo? ¿Para qué sigo personificando un persecutor?
¿Por qué ahora no puedo llorar?
Es que estoy tan cansada...
Tomar las riendas de la vida no se trata de encarar un futuro prometedor, secretamente lejano, sino, hacerse cargo de los dolores del pasado que siguen burlándose en el presente, llevándonos por un camino inconsciente, directo hacia las mismas realidades. Una y otra vez, vivirás la misma historia con diferentes personajes, y esa será tu real condena, hasta que actúes diferente.
Y yo, me cansé de ser cómplice del dolor. De esconder mi sentir, mi voz, mi cuerpo y mis decisiones. Me cansé de los secretos familiares, y de traer vida a un mundo tan egoísta que se ocupa de pisar cabezas para estar unos centímetros mas alto. Me cansé de no ver las infinitas posibilidades que se presentan. Me cansé de ser abrazada por el miedo.
Y estoy cansada, muy cansada, de llorar dolores ajenos.
¡Es que esta gente ni siquiera se hace cargo de su propio dolor! Acá te lo traspaso, de generación en generación. Y yo, que me siento tan cómoda entre sufrimiento y victimización, encima de mi llanto, lloro llantos extraños. Pero ojo, por decisión. Yo puedo con tus traumas y tristezas, así de paso, no me ocupo de lo mío. Y luego, lloro acumulado, por no haberlas llorado en su momento.
¡¿Quién me dio permiso para tal crimen?!
¿Cuando establecí ese pacto conmigo?
Recuerdo haber creído que así era la vida. Mucho sufrimiento y algunas sinceras risas. Pero esa felicidad valía cada lágrima, porque esos instantes eran tan exquisitos, que podía guardarlos en lo profundo de mi ser como una cuota de fortaleza para atravesar una vida sufriendo. Y eso, no me parece justo, ni inteligente y mucho menos, valiente.
Hay que tener muchos ovarios para no cometer esos crímenes. Y yo siquiera antes de haberme concebido como mujer creadora, ya los cometía.
Y
era
una experta.
No sé si importa tanto que día es hoy, pero después de haber visto tantos crímenes cometidos hacia mí misma, me entrego a la lujuria de lo abstracto.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Se dibuja la ruta
Otra vez
En mi piel
Y creo
Reconocer
Cada una
De estas montañas.
Te encantaría
Este río azul
Tornándose verde
En sus costas.
La sinuosidad
De ambos caminos
(Agua y tierra)
Me hipnotizan
Y ya
No me sorprenden
Tus vagas respuestas
La vidente
Se apodera nuevamente
De mi existencia
Y coincide la luna menguante
Con la decisión
De seguir adelante.
Otra vez
En mi piel
Y creo
Reconocer
Cada una
De estas montañas.
Te encantaría
Este río azul
Tornándose verde
En sus costas.
La sinuosidad
De ambos caminos
(Agua y tierra)
Me hipnotizan
Y ya
No me sorprenden
Tus vagas respuestas
La vidente
Se apodera nuevamente
De mi existencia
Y coincide la luna menguante
Con la decisión
De seguir adelante.
Los bosques se siguen quemando
Las aguas se siguen contaminando
El aire es mejor ni respirarlo
No hay respeto por los suelos ni las selvas
Ni por los animales y plantas que las regeneran.
El aire es mejor ni respirarlo
No hay respeto por los suelos ni las selvas
Ni por los animales y plantas que las regeneran.
A las mujeres las siguen matando
Los niños con hambre se siguen quedando
Y a la guerra, a los hombres siguen mandando
Y a vos el sueldo no te alcanza ni para lo básico
Los niños con hambre se siguen quedando
Y a la guerra, a los hombres siguen mandando
Y a vos el sueldo no te alcanza ni para lo básico
Se siguen apropiando de las tierras ajenas,
acribillando a sus guardianes
Y no nos enteramos
Y nuestra comida están envenenando y encima les estas pagando
A vacunarnos nos están obligando
Y con drogas legales nos siguen anestesiando
acribillando a sus guardianes
Y no nos enteramos
Y nuestra comida están envenenando y encima les estas pagando
A vacunarnos nos están obligando
Y con drogas legales nos siguen anestesiando
Nos prohíben las plantas sagradas de la madre tierra
Y curando con nuestra medicina, de ignorantes nos siguen tratando
Es que ahí esta la sanación, la visión y el perdón para unos cuantos
Y a dejar nuestra cultura
No nos animamos
Y curando con nuestra medicina, de ignorantes nos siguen tratando
Es que ahí esta la sanación, la visión y el perdón para unos cuantos
Y a dejar nuestra cultura
No nos animamos
Nos imponen cuerpos falsos
Nos ensordecen con música de mierda
Y nos ciegan con constantes espacios publicitarios
Nos esclavizan a cambio de unos centavos
Y los curas siguen violando
y los siguen perdonando
Nos ensordecen con música de mierda
Y nos ciegan con constantes espacios publicitarios
Nos esclavizan a cambio de unos centavos
Y los curas siguen violando
y los siguen perdonando
En tu tiempo libre sólo ves la tele
Mientras te alimentas de muerte
Ni nos preguntamos
Qué es lo que ingerimos
Puro plástico empaquetado
Y nos venden los remedios
Los mismos que nos enfermaron
Mientras te alimentas de muerte
Ni nos preguntamos
Qué es lo que ingerimos
Puro plástico empaquetado
Y nos venden los remedios
Los mismos que nos enfermaron
Nos roban la dignidad en todos los sentidos
"Vos no sos dueño de nada y menos de vos mismo"
Somos un montón de números que memorizamos
Somos la raza superior que con el mundo esta acabando
Somos títeres, el entretenimiento de los bárbaros
Somos robóticos, ni siquiera tu corazón estabas escuchando
Somos egoístas y cariño mendigamos
Pero si tenemos una chance, del amor nos olvidamos
"Vos no sos dueño de nada y menos de vos mismo"
Somos un montón de números que memorizamos
Somos la raza superior que con el mundo esta acabando
Somos títeres, el entretenimiento de los bárbaros
Somos robóticos, ni siquiera tu corazón estabas escuchando
Somos egoístas y cariño mendigamos
Pero si tenemos una chance, del amor nos olvidamos
Nos siguen separando por colores y países
Pero las fronteras no existen,
La tierra es una sola
No somos lo que ellos te dicen
En realidad somos todos hermanos.
Pero las fronteras no existen,
La tierra es una sola
No somos lo que ellos te dicen
En realidad somos todos hermanos.
Y a todo esto
Nos inventan democracia
Nos inventan democracia
Y vos
peleando con el de al lado
En vez
de ofrecerle la mano.
peleando con el de al lado
En vez
de ofrecerle la mano.
miércoles, 29 de agosto de 2018
En un natural pasillo oscuro me adentré
Donde los árboles se ocuparon de ser suelo y techo
Y mi camino no dilucide
Donde la ansiedad se ocupó de ser
Mi cuerpo
Y una antigua sensación conocida volvió a respirar muy cerca de mi nuca
Y recordé cuando niña no podía dormir sola en mi cuarto
Porque en las sombras los fantasmas cobraban vida ante mis ojos asustados
Porque en las sombras las voces me susurraban mensajes extraños
Y aun así
No me detuve
Y en un natural pasillo oscuro me adentre
Con latidos fuera de control
Y un temblor
En las piernas
No me detuve
Y me adentre
Y conmigo misma hablé
Tranquila
Que en los últimos años
Te ocupaste de caminar entre las sombras
De habitar por temporadas
Entre la Luz y la oscuridad
Te guerreaste con ambas
Sin poder equilibrar
Pero en realidad
Este pasillo ha de ser el paraíso
Solo te tenes que adentrar.
Y sin detenerme a dudar
Seguí caminando hacia la oscuridad natural
Y allí
Alcé mi mirada
Y pude ver las infinitas estrellas
Que sólo brillan
Con claridad
En esa oscuridad
Y no son los vestigios
Que me ofrecía la ciudad
Es la vía láctea entera
La que hace de guardiana
Ahora que en un bosque vivo.
Y en un natural pasillo oscuro
Me di cuenta
Que yo solita me traje hasta acá.
Donde los árboles se ocuparon de ser suelo y techo
Y mi camino no dilucide
Donde la ansiedad se ocupó de ser
Mi cuerpo
Y una antigua sensación conocida volvió a respirar muy cerca de mi nuca
Y recordé cuando niña no podía dormir sola en mi cuarto
Porque en las sombras los fantasmas cobraban vida ante mis ojos asustados
Porque en las sombras las voces me susurraban mensajes extraños
Y aun así
No me detuve
Y en un natural pasillo oscuro me adentre
Con latidos fuera de control
Y un temblor
En las piernas
No me detuve
Y me adentre
Y conmigo misma hablé
Tranquila
Que en los últimos años
Te ocupaste de caminar entre las sombras
De habitar por temporadas
Entre la Luz y la oscuridad
Te guerreaste con ambas
Sin poder equilibrar
Pero en realidad
Este pasillo ha de ser el paraíso
Solo te tenes que adentrar.
Y sin detenerme a dudar
Seguí caminando hacia la oscuridad natural
Y allí
Alcé mi mirada
Y pude ver las infinitas estrellas
Que sólo brillan
Con claridad
En esa oscuridad
Y no son los vestigios
Que me ofrecía la ciudad
Es la vía láctea entera
La que hace de guardiana
Ahora que en un bosque vivo.
Y en un natural pasillo oscuro
Me di cuenta
Que yo solita me traje hasta acá.
Niñas y vacas
entre semillas y tierra
Mantienen su labor arraigada
De amar con los ojos cerrados
A la montaña.
Y yo
Que soy una forastera
Recorro estos caminos
Con la firmeza de ser hija
Igual que todas
De la pacha mama madre tierra.
Y aunque todos me miran extrañados
A la vez se sorprenden con mi respuesta
Es que la sonrisa que les regalo
No les habla de fronteras
"¡Sin banderas ni fronteras!",
Decreté
Y hoy me pierdo entre los bosques y montes
Que en algún sueño visité
Porque aunque sepa de donde vengo
No se bien a donde voy
Me guío por las imágenes que se dibujan en mi interior
Hace algunos días
Me obsequiaron mares y ríos
Agua clara y sin turbulencias
Y en lo profundo de mi ser
Se que estas aguas me esperan.
entre semillas y tierra
Mantienen su labor arraigada
De amar con los ojos cerrados
A la montaña.
Y yo
Que soy una forastera
Recorro estos caminos
Con la firmeza de ser hija
Igual que todas
De la pacha mama madre tierra.
Y aunque todos me miran extrañados
A la vez se sorprenden con mi respuesta
Es que la sonrisa que les regalo
No les habla de fronteras
"¡Sin banderas ni fronteras!",
Decreté
Y hoy me pierdo entre los bosques y montes
Que en algún sueño visité
Porque aunque sepa de donde vengo
No se bien a donde voy
Me guío por las imágenes que se dibujan en mi interior
Hace algunos días
Me obsequiaron mares y ríos
Agua clara y sin turbulencias
Y en lo profundo de mi ser
Se que estas aguas me esperan.
sábado, 25 de agosto de 2018
Cierro los ojos
Mi vagina late
Mientras recuerdo la temperatura
La suavidad
el sabor
de tu piel.
El sonido
De tus gemidos
En la oscuridad.
La danza de la lujuria
De las palabras
Me invita
A dedicarte
Este orgasmo.
Poética sinvergüenza,
Otra vez,
Me escondo de mi misma,
Mientras una parte mía
Se ríe sin medida,
Por siquiera haber querido evitar
La transformación
De este cuerpo humano.
Cuando hago el amor
Soy capaz
De convertirme en serpiente.
Y siento, como cada centímetro de mi piel,
Se vuelve escamas,
A la vez que los espasmos,
Hacen vibrar mi cabeza.
Soy capaz
De convertirme en un volcán activo,
Sin renegar,
De mi lava.
Soy capaz
De convertirme en estrella,
Y que nuestro sostén,
Se convierta en universo,
Que nos rodeen las galaxias,
Y que la eternidad,
Nos devuelva la vida.
Soy capaz
De invocar al dios pagano
Sin buscarlo,
Porque mi religión,
Es la música
y
El silencio
Que nos produce
La sagrada danza
de la lujuria.
Despierto
Deseando
Quedarme en sueños
Donde los demonios
Se disfrazan de ángeles.
Se esconden
Detrás de árboles milenarios
Y entre susurros
Me encantan
Con poesías de amor.
Ahora,
Poseída,
Danzo entre infinitas estrellas
Que devora la noche azul.
En círculos,
Siempre en círculos,
Dibujo y
Abro el portal de un frio corazón.
Ahora,
No se sabe quién produce los encantos.
Y sin escapar
De tu mirada asombrada,
Me dejo encontrar.
Acá estoy.
.
.
.
¿Quién fue que me vio?
Allí entre tantas bellas estrellas…
¿Acaso ves con tus ojos o con tu alma?
Recuerdo tus inmensos ojos despejando el camino hacia tu alma.
Y de pronto,
La desesperación
Y
La culpa.
Dejamos de vernos.
El pensamiento acribilló el sentir.
¿Cómo pudimos dejarlo cometer tal crimen?
.
.
.
¿Cómo puedo vivir entre fantasmas?
Estoy respirando entre nubes de azufre
de anhelos.
Me siento totalmente atraída
Abstraída y
Embrujada
Hacia las existencias complicadas
Cobardes y
Apasionadas.
¿Qué me muestran estos cuerpos hechos de espejo?
domingo, 19 de agosto de 2018
La Rueda de la Fortuna
La Rueda de la Fortuna
Acto I: Monólogo de Guardiana
Personajes en escena: Guardiana, La Niña Dolida, La Tierra, Los Visitantes y Demonio Azul.
Se abre el telón. Guardiana a pie del río. Demonio Azul la espía pero ella no se da cuenta.
Guardiana: Ahora escribo al revés para dar vuelta La Rueda de la Fortuna.
La Niña Dolida entra corriendo e implora que jamás vuelva a la vez que incita la venida del Demonio Azul. Se va, Demonio Azul ríe.
G: ¿Mis ojos están programados para ver la belleza de los seres más lastimados? ¿El sufrimiento me ha entrenado para cruzarme con los seres extraños a la entrega del amor y la pasión?
Llora.
G: Una vez más siento como se escapan de mí, y las gotas que caen sobre mi cuaderno forman dos adyacentes a un océano conocido.
Aparecen Los Visitantes. G se oculta de la mirada de Los Visitantes, se hunde en las letras que se convierten en su consuelo. Los Visitantes desaparecen en lo que G mira el cuaderno y vuelve su mirada a la escena.
G: El agua brilla en lo que éste bosque me da la bienvenida.
O me acompaña...
O simplemente surge, como yo al salir de las entrañas de La Tierra.
Las palabras surgen
Sin titubeos
Aparecen como las sombras que esconde la noche
Como las imágenes en mi mente,
Como los mensajes que susurran a mis oídos
Y yo,
Me voy perdiendo cada vez más.
Ahora las abejas imploran deseos de libar tu sal.
Se da vuelta La Rueda de la Fortuna. Guardiana se va. La tierra se traga a Demonio Azul.
Se cierra el telón.
Acto I: Monólogo de Guardiana
Personajes en escena: Guardiana, La Niña Dolida, La Tierra, Los Visitantes y Demonio Azul.
Se abre el telón. Guardiana a pie del río. Demonio Azul la espía pero ella no se da cuenta.
Guardiana: Ahora escribo al revés para dar vuelta La Rueda de la Fortuna.
La Niña Dolida entra corriendo e implora que jamás vuelva a la vez que incita la venida del Demonio Azul. Se va, Demonio Azul ríe.
G: ¿Mis ojos están programados para ver la belleza de los seres más lastimados? ¿El sufrimiento me ha entrenado para cruzarme con los seres extraños a la entrega del amor y la pasión?
Llora.
G: Una vez más siento como se escapan de mí, y las gotas que caen sobre mi cuaderno forman dos adyacentes a un océano conocido.
Aparecen Los Visitantes. G se oculta de la mirada de Los Visitantes, se hunde en las letras que se convierten en su consuelo. Los Visitantes desaparecen en lo que G mira el cuaderno y vuelve su mirada a la escena.
G: El agua brilla en lo que éste bosque me da la bienvenida.
O me acompaña...
O simplemente surge, como yo al salir de las entrañas de La Tierra.
Las palabras surgen
Sin titubeos
Aparecen como las sombras que esconde la noche
Como las imágenes en mi mente,
Como los mensajes que susurran a mis oídos
Y yo,
Me voy perdiendo cada vez más.
Ahora las abejas imploran deseos de libar tu sal.
Se da vuelta La Rueda de la Fortuna. Guardiana se va. La tierra se traga a Demonio Azul.
Se cierra el telón.
La montaña rusa
¡Se deja ver el tulipán florecido!
Ha roto las cadenas del
/desengaño/
¡Aquí no me viste espiarte!
Lo siento, tus realidades son mis fantasías.
Te invito a pasar a la habitación del
/desconcierto/
Aquí podrás ver mis engaños
mis palabras de encanto
y los chistes que no me animo a reír.
Mentas de cereza
y las mentiras se mezclan con las certezas.
¿Deseas escabullirte por las ruinas?
¿O ver danzantes mandalas en la luna?
Los espejos reflejan con ilusión
¡los espejos reflejan con ilusión!
Me absorbe un mar de trenzas negras
y me burlo de tus vacías jugadas.
es que este reflejo del espejo se sabe todas las movidas
y la ilusión es desenmascarada
en la respuesta con ironía.
Te lo ruego, Demonio Azul,
arrástrame a tus infiernos terrenales
aunque nada florezca en tu jardín...
Puedo hacer de curandera
y que la fertilidad de tus tierras resurja.
¿Quién se ocupa, sino vos, de tus malas hierbas?
Y no,
no me gusta jugar a la guerra de egos,
primero el ego y luego yo...
No me interesa escuchar a tus espectros
No me interesa la malicia de tu mirada
No me interesa las veces que no te acariciaron
Me aburre esta guerra de egos.
Si queres que juguemos, tocá la campana.
Ha roto las cadenas del
/desengaño/
¡Aquí no me viste espiarte!
Lo siento, tus realidades son mis fantasías.
Te invito a pasar a la habitación del
/desconcierto/
Aquí podrás ver mis engaños
mis palabras de encanto
y los chistes que no me animo a reír.
Mentas de cereza
y las mentiras se mezclan con las certezas.
¿Deseas escabullirte por las ruinas?
¿O ver danzantes mandalas en la luna?
Los espejos reflejan con ilusión
¡los espejos reflejan con ilusión!
Me absorbe un mar de trenzas negras
y me burlo de tus vacías jugadas.
es que este reflejo del espejo se sabe todas las movidas
y la ilusión es desenmascarada
en la respuesta con ironía.
Te lo ruego, Demonio Azul,
arrástrame a tus infiernos terrenales
aunque nada florezca en tu jardín...
Puedo hacer de curandera
y que la fertilidad de tus tierras resurja.
¿Quién se ocupa, sino vos, de tus malas hierbas?
Y no,
no me gusta jugar a la guerra de egos,
primero el ego y luego yo...
No me interesa escuchar a tus espectros
No me interesa la malicia de tu mirada
No me interesa las veces que no te acariciaron
Me aburre esta guerra de egos.
Si queres que juguemos, tocá la campana.
Son las diez otra vez
Interminables huaynos suenan
Y ya casi que
Los dejo de escuchar
Casi que.
Resulta ser que aparece intermitentemente
La sensación de que el otro
Está en mi cuerpo
Y yo, no sé si las sensaciones son mías
O del otro.
De los Mil personajes
El demonio azul se alimenta de todos.
Se aprovecha de todo
Todo lo toma
Y él, es el que dispone
Todo.
Y yo, que todo lo di,
Desaparezc
Como esa palabra.
Cuando él habló de
El juego de los espejos,
Quise dejar de jugar
Y así ver los reflejos.
Pero
Seguí.
Y ahora, que ya nadie juega
Los reflejos se vuelven cuerpo
Y mente
Y no me gustan
Ni los juegos
Ni los cuerpos
Ni la mente
Ni lo que todos ellos generan.
¿Qué sentís vos cuando los acordes se marcan en la piel?
Porque ahora tu voz en mi voz
Se apodera de todo
Como el demonio azul
Y otra vez
Se descose mi ruta.
A mi lado
Ofrendan a la Pachamama
Y recuerdo el espíritu que sobre la importancia de las ofrendas habló
De los ciclos
Del equilibrio
De dar
Del recibir
Del saber recibir
Del saber dar.
Y yo que había dejado de escuchar
Ofrendé música.
Interminables huaynos suenan
Y ya casi que
Los dejo de escuchar
Casi que.
Resulta ser que aparece intermitentemente
La sensación de que el otro
Está en mi cuerpo
Y yo, no sé si las sensaciones son mías
O del otro.
De los Mil personajes
El demonio azul se alimenta de todos.
Se aprovecha de todo
Todo lo toma
Y él, es el que dispone
Todo.
Y yo, que todo lo di,
Desaparezc
Como esa palabra.
Cuando él habló de
El juego de los espejos,
Quise dejar de jugar
Y así ver los reflejos.
Pero
Seguí.
Y ahora, que ya nadie juega
Los reflejos se vuelven cuerpo
Y mente
Y no me gustan
Ni los juegos
Ni los cuerpos
Ni la mente
Ni lo que todos ellos generan.
¿Qué sentís vos cuando los acordes se marcan en la piel?
Porque ahora tu voz en mi voz
Se apodera de todo
Como el demonio azul
Y otra vez
Se descose mi ruta.
A mi lado
Ofrendan a la Pachamama
Y recuerdo el espíritu que sobre la importancia de las ofrendas habló
De los ciclos
Del equilibrio
De dar
Del recibir
Del saber recibir
Del saber dar.
Y yo que había dejado de escuchar
Ofrendé música.
martes, 14 de agosto de 2018
Verdeavo dulzor
Carameliza
Sensaciones
Convierte el elixir
En placer
¿Será que se atreve a ser
Luego de haberlo probado con su boca
Y ya no negado?
Silva el llamado
del humano al espíritu
a aflorar
En presencia,
Humo ancestral.
-
-
-
Inalcanzable
Imperceptible
Cielo
nexo
Alcanzar
tierra
Para poder
Generar
la entereza
De los cuerpos
Arraigados
A los sentidos
Que claman
Seguridad
Para aparecer
En la credibilidad
Del ser humano
Qué se jacta
De comunicador.
Hay que perderse
En la acción
De las palabras
Para que el mensaje
Llegue a quién deba llegar
Para amigar
La fe y la confianza
De los ascendidos.
Lo más importante es (3)
11/8/2018 Urubamba Perú
Sensaciones
Convierte el elixir
En placer
¿Será que se atreve a ser
Luego de haberlo probado con su boca
Y ya no negado?
Silva el llamado
del humano al espíritu
a aflorar
En presencia,
Humo ancestral.
-
-
-
Inalcanzable
Imperceptible
Cielo
nexo
Alcanzar
tierra
Para poder
Generar
la entereza
De los cuerpos
Arraigados
A los sentidos
Que claman
Seguridad
Para aparecer
En la credibilidad
Del ser humano
Qué se jacta
De comunicador.
Hay que perderse
En la acción
De las palabras
Para que el mensaje
Llegue a quién deba llegar
Para amigar
La fe y la confianza
De los ascendidos.
Lo más importante es (3)
11/8/2018 Urubamba Perú
Cactus
Sobre los cuerpos del río resuenan tambores
"¡Es por la derecha!" advierte el aliado.
Resurge ahora, jugar con la magia y dibujar en el aire, estirándose de nivel en nivel.
¿Será que toma forma la intención?
El hombre se convierte en espectro,
ahora, de sombras está hecho
y sus pupilas se agrandan hasta cubrir por completo el verde de los ojos dónde se contienen.
11/8/2018
1:24 AM.
Urubamba, Perú.
"¡Es por la derecha!" advierte el aliado.
Resurge ahora, jugar con la magia y dibujar en el aire, estirándose de nivel en nivel.
¿Será que toma forma la intención?
El hombre se convierte en espectro,
ahora, de sombras está hecho
y sus pupilas se agrandan hasta cubrir por completo el verde de los ojos dónde se contienen.
11/8/2018
1:24 AM.
Urubamba, Perú.
martes, 31 de julio de 2018
Invisibilidad
La calle dónde caen los seres humanos, aloja un secreto de anticuario.
Dicen, que en esa resbaladiza esquina, nacieron las migas en los ojos de quienes con deseo, las monedas miran aunque sus bolsillos esten llenos de comida.
Veo el incendio apagarse por las inmensas olas de las luces de los suburbios.
Los niños saltando, me dan esperanza para el futuro, dónde el carnaval del mundo, será el festejo de cuantos se atrevan a vivir la delicia de dejarse sentir amado.
Las sirenas ya no me ahogan porque subiendo la escalera al cielo, me apaño entre la calma de los silencios. Y aunque te busque entre los interminables techos y muros, te veo elevarte siendo música.
Y yo, anhelo volverme invisible, mientras observo la ciudad desde lo alto. Ahora, no existo, siquiera a la vista de tus ojos curiosos. Siquiera a la gula que nos consume a cada rato. Es que el roce de las pieles, ha de seguro ser, la más dulce condena.
Y mientras abajo los reyes de las tinieblas engordan frustraciones, sus hermanos en las montañas, se rompen la espalda por seguir construyendo escaleras. ¿Podés decirme cuál de ellos está más cercano al paraíso?
Te siento, en la boca, de mi estómago. Siento tu eterna búsqueda de amor. ¿Te acordás cuando en el campo de las estrellas, nos encontramos?
Ahora sé por qué camino tanto entre calles de piedra... tal vez, nos encontremos en la ciudad, como en el campo.
Dicen, que en esa resbaladiza esquina, nacieron las migas en los ojos de quienes con deseo, las monedas miran aunque sus bolsillos esten llenos de comida.
Veo el incendio apagarse por las inmensas olas de las luces de los suburbios.
Los niños saltando, me dan esperanza para el futuro, dónde el carnaval del mundo, será el festejo de cuantos se atrevan a vivir la delicia de dejarse sentir amado.
Las sirenas ya no me ahogan porque subiendo la escalera al cielo, me apaño entre la calma de los silencios. Y aunque te busque entre los interminables techos y muros, te veo elevarte siendo música.
Y yo, anhelo volverme invisible, mientras observo la ciudad desde lo alto. Ahora, no existo, siquiera a la vista de tus ojos curiosos. Siquiera a la gula que nos consume a cada rato. Es que el roce de las pieles, ha de seguro ser, la más dulce condena.
Y mientras abajo los reyes de las tinieblas engordan frustraciones, sus hermanos en las montañas, se rompen la espalda por seguir construyendo escaleras. ¿Podés decirme cuál de ellos está más cercano al paraíso?
Te siento, en la boca, de mi estómago. Siento tu eterna búsqueda de amor. ¿Te acordás cuando en el campo de las estrellas, nos encontramos?
Ahora sé por qué camino tanto entre calles de piedra... tal vez, nos encontremos en la ciudad, como en el campo.
31/7/2018
Cusco,
Perú.
sábado, 21 de julio de 2018
Su canción
.
(2)
Su canción
No sé si más dulces manos han hecho música de mis adentros.
Fue en su canción
donde dancé cada instante,
flotando en un presente distante,
enloqueciendo los pies
para así siquiera rozar la inundada tierra.
La flor nos llevo de viaje a saltar las (altas) alturas.
¿Qué sentís vos cuando se marcan los acordes en la piel?
Las letras son mías para la habitacion más brillosa de este submarino que forma círculos en su andar.
Aquí nos hundimos,
en la sangre de la tierra que exige paz.
.
(Mar, soltar cosas. Llave, ¿lápiz?)
.
(1)
En su forma de ser música,
entre tinieblas,
lo ví dividirse en diez espíritus.
En su forma de ser música,
pude escucharlo desprenderse de su materia,
Para convertirse en las sombras que vagaban por el oscuro cuarto,
dispersas,
Cada una por un lado.
Y en su forma de ser música,
mis sombras se calmaron.
(2)
Su canción
No sé si más dulces manos han hecho música de mis adentros.
Fue en su canción
donde dancé cada instante,
flotando en un presente distante,
enloqueciendo los pies
para así siquiera rozar la inundada tierra.
La flor nos llevo de viaje a saltar las (altas) alturas.
¿Qué sentís vos cuando se marcan los acordes en la piel?
Las letras son mías para la habitacion más brillosa de este submarino que forma círculos en su andar.
Aquí nos hundimos,
en la sangre de la tierra que exige paz.
.
(Mar, soltar cosas. Llave, ¿lápiz?)
.
(1)
En su forma de ser música,
entre tinieblas,
lo ví dividirse en diez espíritus.
En su forma de ser música,
pude escucharlo desprenderse de su materia,
Para convertirse en las sombras que vagaban por el oscuro cuarto,
dispersas,
Cada una por un lado.
Y en su forma de ser música,
mis sombras se calmaron.
Violines de lluvia
La mar clama la sal
que algún dia la codicia le quitó,
y la pérdida de la luz solar,
me hizo ver los grises en el azul.
El vuelo alborotado hace de bienvenida
a la presencia revuelta
Y los pájaros jurásicos descansan
en el agua calma y cristalina, dónde lo plateado formó existencia.
¿No es curioso, que vuelen y no toquen tierra, pero descansar en el agua calma y cristalina, aquella que no deja de resonar los movimientos solo para los oídos que clamen, por la calma de la mar?
...
La franqueza de los caballos
detona la arrogancia de dominar un alma.
Camino por Copacabana,
dónde la mujer vigila
mientras el hombre, se descansa.
Los niños que solían jugar con patos, ahora con tucanes lo hacen.
Y se hace real,
que todo lo de aqui, es igual a lo de alla.
Quien ahora lo mira, ¿es lo que fué?.
Ahora los niños comen gotas de lluvia hechas nieve.
El frío nos congela, en nuestra caída hacia la tierra.
¿Aprendiste a ser el agua calma y cristalina que sos?.
El amarillo de las rosas
revive a los muertos,
y con la bendición del agua, la alegría se hace canción.
Entonces, ¿Cómo fue que aquí llegaste, sin nadar?
Ya no es volar ante un abismo, sino sumergirse y respirar.
Soñé con Puno.
Copacabana, Bolivia
Julio 2018
que algún dia la codicia le quitó,
y la pérdida de la luz solar,
me hizo ver los grises en el azul.
El vuelo alborotado hace de bienvenida
a la presencia revuelta
Y los pájaros jurásicos descansan
en el agua calma y cristalina, dónde lo plateado formó existencia.
¿No es curioso, que vuelen y no toquen tierra, pero descansar en el agua calma y cristalina, aquella que no deja de resonar los movimientos solo para los oídos que clamen, por la calma de la mar?
...
La franqueza de los caballos
detona la arrogancia de dominar un alma.
Camino por Copacabana,
dónde la mujer vigila
mientras el hombre, se descansa.
Los niños que solían jugar con patos, ahora con tucanes lo hacen.
Y se hace real,
que todo lo de aqui, es igual a lo de alla.
Quien ahora lo mira, ¿es lo que fué?.
Ahora los niños comen gotas de lluvia hechas nieve.
El frío nos congela, en nuestra caída hacia la tierra.
¿Aprendiste a ser el agua calma y cristalina que sos?.
El amarillo de las rosas
revive a los muertos,
y con la bendición del agua, la alegría se hace canción.
Entonces, ¿Cómo fue que aquí llegaste, sin nadar?
Ya no es volar ante un abismo, sino sumergirse y respirar.
Soñé con Puno.
Copacabana, Bolivia
Julio 2018
jueves, 5 de julio de 2018
Hermana
Hermano
Yo
No sé de tu lucha.
No sé qué se siente
Ni cuánto te cuesta.
No sé qué te pesó tanto
Ni cuánto atravesaste.
Puedo escucharte
Imaginarme
Abrazarte
Y mil palabras dedicarte
Pero
Hermana
Hermano
Yo
No sé de tu lucha.
Pues no te he vivido
No te he sentido
Y ponerme en tu cuerpo,
No alcanza.
La ilusión de la empatía
No alcanza tus memorias
Tus sueños
Tus dolores
Tu insatisfacción
O tu más puro amor.
No alcanza
La inalcansable
Constante
extensión
Que conforma tu existencia.
Así que
Hermana
Hermano
Yo
No sé de tu lucha,
Pero
Acá
Está mi mano.
Hermano
Yo
No sé de tu lucha.
No sé qué se siente
Ni cuánto te cuesta.
No sé qué te pesó tanto
Ni cuánto atravesaste.
Puedo escucharte
Imaginarme
Abrazarte
Y mil palabras dedicarte
Pero
Hermana
Hermano
Yo
No sé de tu lucha.
Pues no te he vivido
No te he sentido
Y ponerme en tu cuerpo,
No alcanza.
La ilusión de la empatía
No alcanza tus memorias
Tus sueños
Tus dolores
Tu insatisfacción
O tu más puro amor.
No alcanza
La inalcansable
Constante
extensión
Que conforma tu existencia.
Así que
Hermana
Hermano
Yo
No sé de tu lucha,
Pero
Acá
Está mi mano.
miércoles, 4 de julio de 2018
Brujas con hilos blancos
Ví
a mi hija,
a través de los ojos de la
hija
de una mujer
con ojos de niña.
Vi
a una madre
con ojos de niña,
mirar a su hija,
jugar con la mía.
Desde una ventana ví,
desde la mirada de la
madre niña vi,
desde los ojos de su hija
vi,
a mi hija
jugar.
Con un blanco hilo
las niñas
hilvanaron mi destino
dibujando en la tierra
un camino
en juego con el ritmo
de sus corridas
y sus risas
que se mezclaron
con la suave brisa
que nos regalaba
la quebrada
en aquel caliente atardecer
de invierno
donde vi nacer
un sueño:
me fusionaba con
los cuentos
que una abuela cantaba
sobre el viejo arte
de descalza,
pisar la tierra mojada,
y bendecirla
con la danza que mis pies
le regalan
y mientras el amargón
de las hojas
en mi boca se revela
mis ojos se cierran
para escuchar
el mensaje
“Si no tuvieras miedo…”
y vuelvo,
abriendo los ojos para
dejar de escuchar,
lo que una voz me viene a
cantar.
y vuelvo,
enlistando todo lo que
lograría,
si no tuviera miedo.
(Tal vez, jugaría...
¡Hasta en la selva viviría!)
Entonces, duele mi
clavícula,
y vuelvo,
al primer tirón que
lastimó mi cuerpo.
y lo perdono.
Y vuelven
a mi memoria
todas las madres niñas,
hijas,
y abuelas
que nacieron
y parieron
antes de mí.
y las bendigo,
por haberme traído
hasta
aquí,
sobre esta mojada tierra,
donde danzo,
bendiciones,
y entre los sudores,
la suave brisa
que nos regalaba
la quebrada,
en aquel caliente atardecer
de invierno,
donde vi nacer el sueño,
ahora,
me trae
calma.
mientras observo,
desde una ventana,
a una madre niña,
que mira a su hija,
jugar con la mía.
Y las bendigo.
lunes, 2 de julio de 2018
domingo, 1 de julio de 2018
Vientre de resistencia
Yo no soy un vientre, soy un ser,
yo no soy un hijo, soy una mujer,
yo no soy un cuerpo que se toma, soy poder que se cuestiona,
yo no soy un rol, soy relación para la creación,
yo no soy una madre prometida, soy una posibilidad expandida,
yo no soy sólo palabras, soy silencio y miedo,
yo no soy solo razón, soy deseo y decisión
yo no soy sólo cuerpo, soy polvo de estrellas y arenas del desierto,
yo no soy sólo un vientre, soy poesía y canción,
yo no soy un rol, soy movimiento y quietud,
soy sueños y tormentas,
yo no soy un vientre prometido,
soy lo que quiero ser, soy lo que puedo ser,
soy lo que debo ser, pero no soy lo que tengo que ser,
yo soy mujer y me resisto a parir, sólo a parir,
quiero amar la vida, no sólo la vida de unos hijos,
soy mujer y doy vida con mi vida,
soy mujer y decido,
soy mujer y digo,
soy mujer y no crío.
Soy mujer aunque no tenga un hijo.
Yo no soy un vientre, soy vida.
Ébano 2010
Jhoana Patiño
yo no soy un hijo, soy una mujer,
yo no soy un cuerpo que se toma, soy poder que se cuestiona,
yo no soy un rol, soy relación para la creación,
yo no soy una madre prometida, soy una posibilidad expandida,
yo no soy sólo palabras, soy silencio y miedo,
yo no soy solo razón, soy deseo y decisión
yo no soy sólo cuerpo, soy polvo de estrellas y arenas del desierto,
yo no soy sólo un vientre, soy poesía y canción,
yo no soy un rol, soy movimiento y quietud,
soy sueños y tormentas,
yo no soy un vientre prometido,
soy lo que quiero ser, soy lo que puedo ser,
soy lo que debo ser, pero no soy lo que tengo que ser,
yo soy mujer y me resisto a parir, sólo a parir,
quiero amar la vida, no sólo la vida de unos hijos,
soy mujer y doy vida con mi vida,
soy mujer y decido,
soy mujer y digo,
soy mujer y no crío.
Soy mujer aunque no tenga un hijo.
Yo no soy un vientre, soy vida.
Ébano 2010
Jhoana Patiño
sábado, 30 de junio de 2018
viernes, 29 de junio de 2018
Luna llena 29.6
La luna
llena se perdió,
en los ojos
de algún extraño
caminante
que al andar
se alucinó,
de su
espesura
de su
blancura
de su incandescencia,
en medio
de algún callejón
perdido
en la
quebrada
perdido
en la
quebrada,
me hacía de
la luna,
en las
penumbras,
pero él,
no me vió.
miércoles, 6 de junio de 2018
Donde las palabras, se tornaron mariposas
contempló su propia derrota.
Ya habiéndose entregado a una desconocida caminata,
palpitó, aceleradamente, cada paso.
Ocho espíritus fueron los necesarios,
y el monte, cumplió con su mandato.
Obligándose a no quedarse, con su propio ritmo,
despertó a los demás espíritus, a frágiles campanillazos.
En su mochila se cargaba, el permiso de peregrinar
hacia el centro, ya no solo la ladera.
A mitad del Valle del Sol, se escondió entre arbustos
y la Abuelita lo reconoció.
Ella, no ocultó su mirada
aunque el cuero del Guardían, se confundió con los cerros.
"Los jóvenes deberían de seguir tu ritmo-
escuchó- mientras abres el sendero".
En un retorcido cardón,
el Guardían mudó su esencia.
Al calor del sol, la Abuelita sonrió los recuerdos
de cada una de las rocas.
Mientras ahora, su piernas se resbalaban,
pudo despabilar la belleza de la tierra.
Donde el más insignificante grano,
conforma la más espléndida montaña.
Al llegar de cara al Guardián, en nombre de los Ocho,
le saludó con ternura y simpleza.
La romería no se detuvo, y la Abuelita
bajó su cabeza.
Solo resurgía para examinar, como el jóven
dejaba rastros con torres de piedra.
Donde las umbrías nacían,
los Ocho respiraron una fresca brisa.
Ante el Monte del Cóndor,
ella agradeció la paciencia.
El descanso de su cuerpo,
se encandiló por el regalo de la vista.
Volviéndose al objetivo,
dió vueltas a un mapa que ya la había recibido.
Hacia los últimos esfuerzos,
alcanzó a los jóvenes, en la Mujer Cueva.
Mientras tanto, el Hombre Cueva era quien les esperaba,
rodeando las futuras huellas.
La sorpresa encantaba sus sentidos,
retribuyéndoles las ofrendas.
Habiéndose penetrado en opacidad del Hombre Cueva,
la Abuelita, su voz puso a disposición.
"Siempre será el espíritu del fuego,
quien ilumine tu recorrido".
Y donde el corazón de la Pachamama acunó a los Ocho espíritus,
la Abuelita, es esfumó en la sanación del tabaco.
"Todas las plantas son sagradas".
contempló su propia derrota.
Ya habiéndose entregado a una desconocida caminata,
palpitó, aceleradamente, cada paso.
Ocho espíritus fueron los necesarios,
y el monte, cumplió con su mandato.
Obligándose a no quedarse, con su propio ritmo,
despertó a los demás espíritus, a frágiles campanillazos.
En su mochila se cargaba, el permiso de peregrinar
hacia el centro, ya no solo la ladera.
A mitad del Valle del Sol, se escondió entre arbustos
y la Abuelita lo reconoció.
Ella, no ocultó su mirada
aunque el cuero del Guardían, se confundió con los cerros.
"Los jóvenes deberían de seguir tu ritmo-
escuchó- mientras abres el sendero".
En un retorcido cardón,
el Guardían mudó su esencia.
Al calor del sol, la Abuelita sonrió los recuerdos
de cada una de las rocas.
Mientras ahora, su piernas se resbalaban,
pudo despabilar la belleza de la tierra.
Donde el más insignificante grano,
conforma la más espléndida montaña.
Al llegar de cara al Guardián, en nombre de los Ocho,
le saludó con ternura y simpleza.
La romería no se detuvo, y la Abuelita
bajó su cabeza.
Solo resurgía para examinar, como el jóven
dejaba rastros con torres de piedra.
Donde las umbrías nacían,
los Ocho respiraron una fresca brisa.
Ante el Monte del Cóndor,
ella agradeció la paciencia.
El descanso de su cuerpo,
se encandiló por el regalo de la vista.
Volviéndose al objetivo,
dió vueltas a un mapa que ya la había recibido.
Hacia los últimos esfuerzos,
alcanzó a los jóvenes, en la Mujer Cueva.
Mientras tanto, el Hombre Cueva era quien les esperaba,
rodeando las futuras huellas.
La sorpresa encantaba sus sentidos,
retribuyéndoles las ofrendas.
Habiéndose penetrado en opacidad del Hombre Cueva,
la Abuelita, su voz puso a disposición.
"Siempre será el espíritu del fuego,
quien ilumine tu recorrido".
Y donde el corazón de la Pachamama acunó a los Ocho espíritus,
la Abuelita, es esfumó en la sanación del tabaco.
"Todas las plantas son sagradas".
domingo, 3 de junio de 2018
psicodelia 3
Crecen las fortalezas
de la tierra,
cuando se dibuja
una
fugaz
y azul
estrella/
Entre la Luna menguante
y el siempre
titilante Marte,
la estela de la estrella viajera,
Me aconseja
que no dance
Con quién su corazón esconde
En la malicia de entregarse,
en cuerpo,
A la muerte en vida.
Las máscaras son pasajeras.
Y vuelve,
El siempre titilante Marte
A encantarme.
Aún,
allí,
Entre interminables galaxias
de enjambres
de avispas
que asfixian
mientras zumban
la constante melodía
de un ciclo
que aunque no comprendo,
entiendo
que no debo comprender.
Para entonces así
Evitar perder
La lujuria de la sorpresa
que habita
entre besos escondidos,
entre miradas que se pierden
en las esquinas
que mezquinan
el abrazo entre pieles
de sangre caliente.
-
Crecen las fortalezas
de la tierra,
cuando se dibuja
la negrura
que cura
los espasmos olvidados.
Y tan, tan ansiados...
Que asustan,
(los espasmos)
de los espacios, ahora carentes,
dónde el dolor se acumula.
Y dura.
Una vez más,
allí,
entre demonios disfrazados
de humanos,
encarnados en pieles
de sangre fria
Fría y sin real pasión por los mengunjes putrefactos
que hacen del lenguaje una burla,
allí,
en una habitación oscura
dónde la Psicodelia
lidera una batalla contra bestias.
Lidia, enfrentándose a vestigios, apenas vestigios...
Y delira,
con los muertos que le imploran vida.
allí,
Danza sin su alma.
Pero danza,
danza con los muertos.
Y no, no se siente,
no percibe los colores,
ni el calor de los demáses.
Y no... ya no danza.
Ahora se aleja, apañada por la intuición
de ungirse en los sabios silencios.
-
Otra vez,
otra vez,
el encanto del siempre titilante Marte
descose mi ruta
mientras susurra los cantos que,
aún,
allí,
no puedo escuchar.
Por no atreverme
a
Atra vesar
La negrura
de los labios que saben tanto de Dios.
Que saben tanto del adiós
Que saben tanto a Dios.
Y yo,
solo sé que
vos
sos
Dios.
de la tierra,
cuando se dibuja
una
fugaz
y azul
estrella/
Entre la Luna menguante
y el siempre
titilante Marte,
la estela de la estrella viajera,
Me aconseja
que no dance
Con quién su corazón esconde
En la malicia de entregarse,
en cuerpo,
A la muerte en vida.
Las máscaras son pasajeras.
Y vuelve,
El siempre titilante Marte
A encantarme.
Aún,
allí,
Entre interminables galaxias
de enjambres
de avispas
que asfixian
mientras zumban
la constante melodía
de un ciclo
que aunque no comprendo,
entiendo
que no debo comprender.
Para entonces así
Evitar perder
La lujuria de la sorpresa
que habita
entre besos escondidos,
entre miradas que se pierden
en las esquinas
que mezquinan
el abrazo entre pieles
de sangre caliente.
-
Crecen las fortalezas
de la tierra,
cuando se dibuja
la negrura
que cura
los espasmos olvidados.
Y tan, tan ansiados...
Que asustan,
(los espasmos)
de los espacios, ahora carentes,
dónde el dolor se acumula.
Y dura.
Una vez más,
allí,
entre demonios disfrazados
de humanos,
encarnados en pieles
de sangre fria
Fría y sin real pasión por los mengunjes putrefactos
que hacen del lenguaje una burla,
allí,
en una habitación oscura
dónde la Psicodelia
lidera una batalla contra bestias.
Lidia, enfrentándose a vestigios, apenas vestigios...
Y delira,
con los muertos que le imploran vida.
allí,
Danza sin su alma.
Pero danza,
danza con los muertos.
Y no, no se siente,
no percibe los colores,
ni el calor de los demáses.
Y no... ya no danza.
Ahora se aleja, apañada por la intuición
de ungirse en los sabios silencios.
-
Otra vez,
otra vez,
el encanto del siempre titilante Marte
descose mi ruta
mientras susurra los cantos que,
aún,
allí,
no puedo escuchar.
Por no atreverme
a
Atra vesar
La negrura
de los labios que saben tanto de Dios.
Que saben tanto del adiós
Que saben tanto a Dios.
Y yo,
solo sé que
vos
sos
Dios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
En mi letargo, una taza de café es un oasis. No estoy sola. Junto a ellas buscamos una cafetería. Entre árboles, se esconden unas escaleras ...
-
Ví a mi hija, a través de los ojos de la hija de una mujer con ojos de niña. Vi a una madre con ojos de niña, mirar a su...
-
De vez en cuando me pongo a cantar y de un salto me animo a sondear Un mar de palabras que solo dan sed, en la madrugada mi canto será un...
-
Quiero escabullirme al silencio de la tierra. Donde no hay hambre, engaños ni guerras. Donde no hay canibalismo del espíritu ni corre inoc...



