viernes, 29 de junio de 2018

Ayer dije que las palabras llegan hasta un punto

y luego,

viene Dios.


Y como todas las palabras,

no he de conocer,

son lo más cercano 

que tengo

a la eternidad.


Tal vez, 
 
hoy,

las palabras sean mi Dios. 

Luna llena 29.6


La luna llena se perdió,
en los ojos
de algún extraño caminante
que al andar
se alucinó,
de su espesura
de su blancura
de su incandescencia,
en medio
de algún callejón
perdido
en la quebrada


O eso creo yo
que también,
en medio
de algún callejón
perdido
en la quebrada,
me hacía de la luna,
en las penumbras,
pero él,
no me vió.

Olvidé los rostros,
las voces,
los nombres,
Y hasta el sabor de los besos.
Olvidé,
cómo se sentían los abrazos,
los bailes
Y los juegos.
Borrosas, son las risas y los orgasmos.
Confusas, las palabras del corazón.
Retazos, las miradas de la memoria.
Aunque
(Jamás)
Olvidé
La canción
que a cada amor le tocó.

miércoles, 6 de junio de 2018

Donde las palabras, se tornaron mariposas
contempló su propia derrota.
Ya habiéndose entregado a una desconocida caminata,
palpitó, aceleradamente, cada paso.
Ocho espíritus fueron los necesarios,
y  el monte, cumplió con su mandato.
Obligándose a no quedarse, con su propio ritmo,
despertó a los demás espíritus, a frágiles campanillazos.
En su mochila se cargaba, el permiso de peregrinar
hacia el centro, ya no solo la ladera.
A mitad del Valle del Sol, se escondió entre arbustos
y la Abuelita lo reconoció.
Ella, no ocultó su mirada
aunque el cuero del Guardían, se confundió con los cerros.
"Los jóvenes deberían de seguir tu ritmo-
escuchó- mientras abres el sendero".
En un retorcido cardón,
el Guardían mudó su esencia.
Al calor del sol, la Abuelita sonrió los recuerdos
de cada una de las rocas.
Mientras ahora, su piernas se resbalaban,
pudo despabilar la belleza de la tierra.
Donde el más insignificante grano,
conforma la más espléndida montaña.
Al llegar de cara al Guardián, en nombre de los Ocho,
le saludó con ternura y simpleza.

La romería no se detuvo, y la Abuelita
bajó su cabeza.
Solo resurgía para examinar, como el jóven
dejaba rastros con torres de piedra.
Donde las umbrías nacían,
los Ocho respiraron una fresca brisa.
Ante el Monte del Cóndor,
ella agradeció la paciencia.
El descanso de su cuerpo,
se encandiló por el regalo de la vista.
Volviéndose al objetivo,
dió vueltas a un mapa que ya la había recibido.
Hacia los últimos esfuerzos,
alcanzó a los jóvenes, en la Mujer Cueva.
Mientras tanto, el Hombre Cueva era quien les esperaba,
rodeando las futuras huellas.
La sorpresa encantaba sus sentidos,
retribuyéndoles las ofrendas.
Habiéndose penetrado en opacidad del Hombre Cueva,
la Abuelita, su voz puso a disposición.
"Siempre será el espíritu del fuego,
quien ilumine tu recorrido".
Y donde el corazón de la Pachamama acunó a los Ocho espíritus,
la Abuelita, es esfumó en la sanación del tabaco.
"Todas las plantas son sagradas".

domingo, 3 de junio de 2018

psicodelia 3

Crecen las fortalezas
de la tierra,
cuando se dibuja
una
fugaz
y azul
estrella/

Entre la Luna menguante
y el siempre
titilante Marte,
la estela de la estrella viajera,
Me aconseja
que no dance
Con quién su corazón esconde
En la malicia de entregarse,
en cuerpo,
A la muerte en vida.
Las máscaras son pasajeras.

Y vuelve,
El siempre titilante Marte
A encantarme.
Aún,
allí,
Entre interminables galaxias
de enjambres
de avispas
que asfixian
mientras zumban
la constante melodía
de un ciclo
que aunque no comprendo,
entiendo
que no debo comprender.
 Para entonces así
Evitar perder
La lujuria de la sorpresa
que habita
entre besos escondidos,
entre miradas que se pierden
en las esquinas
que mezquinan
el abrazo entre pieles
de sangre caliente.

-

Crecen las fortalezas
de la tierra,
cuando se dibuja
la negrura
que cura
los espasmos olvidados.
Y tan, tan ansiados...
Que asustan,
(los espasmos)
de los espacios, ahora carentes,
dónde el dolor se acumula.

Y dura.


Una vez más,
allí,
entre demonios disfrazados
de humanos,
encarnados en pieles
de sangre fria
Fría y sin real pasión por los mengunjes putrefactos
que hacen del lenguaje una burla,

allí,
en una habitación oscura
dónde la Psicodelia
lidera una batalla contra bestias.
Lidia, enfrentándose a vestigios, apenas vestigios...
Y delira,
con los muertos que le imploran vida.

allí,
Danza sin su alma.

Pero danza,

danza con los muertos.
Y no, no se siente,
no percibe los colores,
ni el calor de los demáses.
Y no... ya no danza.
Ahora se aleja, apañada por la intuición
de ungirse en los sabios silencios.

-

Otra vez,
otra vez,
el encanto del siempre titilante Marte
descose mi ruta
mientras susurra los cantos que,
aún,
allí,
no puedo escuchar.
Por no atreverme
a
Atra vesar
La negrura
de los labios que saben tanto de Dios.
Que saben tanto del adiós
Que saben tanto a Dios.

Y yo,
solo sé que
vos
sos
Dios.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Siento frío
y lo que me falta es tu abrigo

Miro al cielo implorando el calor de tus brazos
rodeando mi cuerpo
Casi que te siento dentro mío

Y la memoria de tu mirada
sobre mi pecho
me lleva en un viaje
hacia la profundidad de la noche

dónde me pierdo.

Caos

percibo los estados
en los que el humano
Desespera
Y al experimentarlos
Se concentra y se deja convencer
Que no son reales
Que son coincidencias
¿Qué más ha de ser una fantasia
que aquello que crees
sin querer ver
lo que hay detrás?
¿Cómo dejarse convencer
que no existe
nada mas que lo que unos ojos extraños
te dicen que es normal?
Que es la regla
Que el cosquilleo
de tu cerebro
no es un orgasmo.
No, es una migraña
Si, del estrés
post traumático
de haber nacido
en un sitio
donde reina un hombre sin lógica
ni criterio
y sos presa
¿Y la sorpresa?
Viene de la mano de mi hermana.
Ya no me interesa
regresar a una vida pasada
porque pasado pisado
Vivido y enterrado
o ahogado
¿Para qué volver a sentir la muerte
de otra vida?
Cuando nazco
y muero todos los días
que respiro,
todos los días que no escribo
y no soy quien en el espejo miro y extraño
Lo extraño es la hipnosis de no saber cómo
ni cuándo
el otro te mira sin mirarte
Para crear una imagen del desastre
Tuya y de sí mismo
Sin prestarle atención a los ojos,
todos,
escapamos del permiso de sentir
cómo vibra el piso
al vernos y adentrarnos
sin espectros ni olvidando
del que tengo enfrente es hermano
humano
y también mundano.
"Ponte cómodo y disfruta la experiencia" de atravesar una realidad virtualmente llena de máscaras y caretas.
Y el día que las letras se extingan
del papel y la boca
primero vendrá el caos y la crisis de la herejía
Luego los sonidos a irán apagando
porque ya no habrá nadie escuchando,
con los oídos,
ya no seremos lo que captan los sentidos,
sentiremos,
la dulzura de Eros.
No brotará la duda ni el odio
ni existirá la evolución,
Y la solución,
será la de callarse
pero no los sentimientos
sino los miedos
adeptos y de adentro.
Miles de olas intensas y extensas
se los llevarán a una lejana tierra
dónde se fundirán con la marea.
Y sin miedos,
no habrá lugar entre las piernas,
sin amor.



Hundirme en los suspiros de la mujer,
ansío alguna palabra que me dé el placer
de transcribirla
Y experimentar la muerte de la tinta
que da vida
a la reflexión
de este corazón
Envuelto en un caparazón
Ahogado en la desazón
Mientras el centro gira
dando lugar a la dinastía
del disfrute
del silencio
Acalla la mente
para que el ser revele
lo que es y lo que hace
a cada instante
para estar más cerca de la plenitud
y la consciencia
De los bocados
Que entran por la puerta
de alerta
y la mezcla
de los sentidos

Y al final del juego
Acabarás enamorandote
De la niña ojos del cielo
Lo ví en un sueño

El dorado de su pelo
Encandilará las mañanas
Volverás a perderte entre risas
Lo ví en un sueño

Y en la desdicha de un día festivo
Nos encontraremos en una banca de madera
Nos perderemos entre las miradas
Pretendiendo no habernos conocido

El ángel, abrazará nuestro encuentro
Con entendimiento
Dejándote sin habla
Retornaras a sus besos

Lo ví en un sueño

martes, 15 de mayo de 2018

"La gota, que pugna el mar -
olvida su lugar -
como yo - frente a ti -

un pequeño incienso ella siente que es -
pero pequeño  - ella suspira - si todo - es todo
¿Cuánto más grande sería?

El océano - sonríe - a su pretensión
pero ella, olvidando a Anfitrite
ruega - ¿ Yo? - ".



Emily Dickinson
Si tus nervios te delatan
vive por encima de tus nervios
ellos pueden apoyarse sobre la tumba,
si temen desviarse

es una postura segura
que no se dobla
sostenida por brazos de bronce
que el mejor gigante hizo

si tu alma vaciló
levanta la puerta carnal
el miedoso pide oxígeno
nada más.

Emily Dickinson

miércoles, 9 de mayo de 2018

Fue el monte el que te despertó cada día
mientras yo amanecía entre cemento y cenizas
y las bocinas
me aturdían
Y en la calle, era esclava de la tiranía 
del machismo
Se adueñaron de mi cuerpo y mis sentidos.
Me mezcle entre multitudes 
escondí mis pasiones e inventé nuevas actitudes.
Se lo creyeron, creyeron conocerme y comenzaron a quererme 
me abrazaron 
otra pieza del sistema que se queda quieta esperando que la muevan.
Me vendieron 
la felicidad en un frasco y la compré con entusiasmo 
me vestía como me decían para vivir una vida que no era mía
era de ellos y yo respondía 
a un jefe que babeaba por mi alma
y con ganas
yo aceptaba que respiren de mi aire por un sueldo.
Qué extraño 
me sentía libre cuando contaba los centavos y los gastaba
en venenos 
que ellos me vendían como comida 
y me enfermaba 
pero para eso hay pastillas 
que apaguen los sonidos 
que mi cuerpo expresaba gritos 
"Me están matando y vos creés que te están curando".
Porque una mañana despertó al revés, Paula 
se levantó y decidió irse al río,
dónde conoció un crío
que le dijo
"Nada de lo que aprendés, es lo que sabés".
Y en cuanto llegó el frío, el niño desapareció como un suspiro.

Paula salió del agua y se encontró con un ciempiés, se preguntó cómo podía ser, cuando ella se tropezaba (solo con dos pies) una y otra vez.

Quiso tomar otros caminos, y escogió el que parecía con menos ruidos. Y entre silencios, conoció un suave viento que le dijo
"De un momento a otro, la nada se revela, y la brisa se vuelve tornado".

Entonces Paula, miró su destino. Cerro los ojos y giró mil vueltas. Al abrirlos, vio la nada misma.
"No es tan fácil ver las estrellas, cuando se nublan los ojos", la noche le dijo.

Asustada, inmediatamente volvió a su cama. Pidió que en sueños se revelara su corazón y ya dormida, un pasado revivió.

Enojada, volvió a despertar y sin darse cuenta, comenzó a ver la realidad.


jueves, 26 de abril de 2018

Ya estoy cansada de verte solo en sueños,
de arrimarme a tu cuerpo de mar, solo con recuerdos.
Claro que cada sueño, en que te sueño, es placentero. Y cuando despierto, te veo a cada instante.

Imagino encontrarte
abrazarte
besarte.
Recorro con mi memoria tu materia.

Tu piel arena
tu sabor salado
la vainilla de tus besos
Y me tiemblan las piernas por el deseo.

Me desvanezco y ya no estoy, 
viajo en la melodía de ensueño.

Te espero durante todo ese día, eterno,
hasta que apareces en algún momento.
Y nos siento. 

miércoles, 25 de abril de 2018

Hay una tierra
donde solo un árbol habita
Dice no conoce
Que es el árbol de la vida




https://youtu.be/B_ugtxMKo1k


Surge de los acordes
De la melodía
De tu voz

De tus pies
Besando el suelo
Danzando con pasión

Cerrando los ojos
Dejando hablar el viaje
del corazón

Se hace la magia
Ahí
En una canción.

miércoles, 18 de abril de 2018

Deseo ser madre

Como mujer
¿Alguna vez te preguntaste
si de verdad querías convertirte en madre?

Si no fue, que se robaron tu inocencia para dominar la existencia.

Si no fue, que se robaron tu menstruación para convertirla en vergüenza y desazón.

Si no fue, que violaron tu útero y lo usaron como excusa, para extinguir el mundo.

Como mujer
¿Alguna vez te preguntaste si de verdad podías negarte a ser madre?

Madre y responsable,
ante todo,
de todas las injusticias que soporta tu vagina.

Madre e hija
del engaño
Es un hombre el que decide ser tu amo.

Y son madres, las células,
de tu sangre derramada
a escondidas.

Que no te encuentren,
viva,
para encarcelarte por ser madre, de vos misma.
Gotean de la luna
Lunares seres
Especiales

Les suplican
Cantos plateados
Dóciles los regalan

Antes que amanezca
Cambian de color
Orquídeas radiantes

Tez púrpura
Pura ternura
Urano se enamoró.


miércoles, 11 de abril de 2018

nos fuimos moviendo a tra vés de construcciones mentales, una suerte de conceptos.

¿Dónde ha quedado mi espíritu?

Lo que realmente separa a los seres humanos de los demás seres

Premisa: “Que difícil cuando el primer amor no es para siempre.”
Siempre, la palabra menos duradera de la existencia.
¿Cuándo es siempre? Puede ser este instante, toda una vida, más allá o nunca más.
Díganle a su creador, que dije yo, que no necesitábamos un término menos definitivo que
ese.
Supongo que el Siempre dependerá de cada uno, y con qué ojos decidas ver la Realidad,
Ilusoria o no.
Quizá el Siempre dependerá de cuánto lo recuerdes. Entonces siempre será una cuestión
individual. Y de elección, ¿cuántas veces elegimos qué recordar, y qué olvidar? Aunque el
olvido es más ilusorio que esta Realidad. Si elijo olvidar, es porque en algún sucucho escondo
ese recuerdo. Muy, muy en el fondo. Porque si elijo olvidarlo, en algún lugar lo debo tirar, no
lo puedo simplemente eliminar. Entonces, ¿se puede realmente olvidar? ¿Qué sería de
nosotros, si cada memoria que no queremos recordar, desapareciera para siempre? Para
siempre, en este caso, debe leerse hasta el fin, solo desaparecer, no existir. Y si no existe esa
elección, ¿desaparecería todo lo afín a esa elección? Ese olvido, está ligado, como una
cadena, a otros recuerdos… ¿desaparecerían esos también?
¿Qué sucedería, si por elegir eliminar un instante, se elimina toda una vida? A fin de cuentas,
¿no está todo ligado? Desde el primer respiro, hasta el último por lo menos, creo que sí.
Sin embargo, divagar tanto quizá no llegue a ningún lado. No sé si era el objetivo, pero,
inconscientemente seguramente sí. ¿Para qué habría de preguntarme tantas cosas, si no
quisiera una respuesta?
Así, en mi propia individualidad y consciencia he creado un posible Tratado, para tener una
elección.

Tratado de elección de Memorias y Olvidos.

*Respuesta 1: Si eliminas este o cualquier recuerdo, toda tu vida se eliminará, y será como
empezar de nuevo.
*Respuesta 2: Si eliminas este o cualquier recuerdo, serías inconsciente de ello,
convirtiéndose en una laguna. *Esto no aplica a los terceros que puedan estar conectados a
ese recuerdo*
*Respuesta 3: Si eliminas este o cualquier recuerdo, por sí solo sin ligar a otro recuerdo,
desaparece por completo de la existencia, individual y colectiva.
*Consecuencia Respuesta 1: Back up. Aprender todo lo aprendido y olvidado, de nuevo.
*Consecuencia Respuesta 2: Jamás podrás recordar esa memoria, pero no vivirás en una
misma Realidad Ilusoria a quiénes estén ligados a tal memoria. Así mismo, las infinitas
acciones que éstos puedan llevar a cabo respecto al Olvido, no dependerán de tu elección.
*Consecuencia Respuesta 3: Existen probabilidades de volver a vivir esa memoria, ya que no
se tiene consciencia de su existencia previa.

*Previo acuerdo 1: En cualquiera de las respuestas, al eliminar el recuerdo, desaparece
también la consciencia de haberlo elegido de tal manera.
*Previo acuerdo 2: En cualquiera de las respuestas, al eliminar el recuerdo, no desaparece así
la consciencia de haberlo elegido de tal manera.
Queda asentado entonces, que uno es plenamente consciente de tal elección y sus
consecuencias.
**Los Previos Acuerdos, al ser opuestos, deben ser acordados por única vez. Una vez elegido
el 1 o 2, no se admiten devoluciones ni arrepentimientos.**
Ninguna de las respuestas y sus consecuencias, basadas en los Previos Acuerdos 1 o 2, en
definitiva sirve.
¿De qué serviría elegir olvidar, si no deja de existir colectivamente, y así exista la posibilidad
de problemas futuros con los ligados a tal recuerdo?
¿De qué serviría elegir olvidar, dejando de existir, para que luego pueda volver a existir por
no tener consciencia de haberlo elegido de tal manera? Un infinito de repeticiones.
¿Cómo se podría vivir con tal elección, sabiendo de su existencia? No terminaría por ser un
olvido.
***Los Previos Acuerdos, son imposibles de aceptar, ya que de una manera u otra, existiría
alguien, individual por parte de quien lo decide o no, colectivo como consecuencia de
haberlo decidido o no, que siempre recuerde el olvido, o la elección de haberlo olvidado, y
así, nunca sería un olvido***
*Previo Acuerdo 3: En cualquiera de las respuestas, al eliminar el recuerdo, desaparece
también la consciencia de haberlo elegido de tal manera. Desaparece así el recuerdo, la
consciencia individual de la elección, y la consciencia colectiva de que alguna vez haya
existido tal recuerdo*
El Previo Acuerdo 3, podría ser la base del tratado, pero si se aplicara, ¿existiría siquiera la
humanidad? Si cada uno elige qué olvidar, y por lo tanto al decidirlo y posteriormente olvidar
tal decisión, así como todos los ligados al recuerdo, y cada ser humano eligiera su aplicación,
¿Cómo podríamos asegurar una memoria colectiva universal? ¿Desaparecería para siempre
la memoria?
¿El Ser Humano evolucionaría para dejar de recordar?
Entonces, si el Ser Humano, no tuviera ya la capacidad de recordar, ¿Qué lo diferenciaría de
los demás seres de la Tierra?
Es entonces, ¿la capacidad de recordar cualquier memoria, el razonamiento o los
sentimientos lo que nos diferencia de los otros seres?

A fin de cuentas, los sentimientos también dependerán de la memoria. Así mismo el
razonamiento, traspasará de generación en generación, y solo será posible el proceso
evolutivo si recordamos paulatinamente, cada memoria ancestral.
Entonces, ¿El Ser Humano, podría evolucionar al mantener su capacidad de razonar, si no
recordara lo que ya razonó? Porque si no recordara, lo que ya razonó, ¿no sería entonces
siempre el mismo razonamiento? Así, sin un movimiento de razonar, se daría el
estancamiento evolutivo, simplemente por no poder recordar.

Entonces, ¿Quién elegiría no recordar, cualquier sea la memoria, si de eso dependiera la
evolución de la raza humana?
¿Quién elegiría no evolucionar?



Memorias, Buenos Aires 2017.







martes, 10 de abril de 2018

Ira

Como una fiera incontrolable.
Prendiéndose fuego por dentro. Quemándose.
Su mirada se transforma, sus pupilas se dilatan.
Su respiración se acelera.
El corazón no le late, está tan precipitado que ya no lo siente.
Tiembla en totalidad.
Entero el móvil listo para atacar.
Siquiera se la puede comparar con un animal, no es instinto de supervivencia. Es pura
maldad.
Violencia arraigada al dolor.
No soporta más.
El acumulamiento la hace explotar. La mínima chispa incendia todo su ser.
Quien la recibe descree la escena que observa, intenta divisar entre tanto vaho oscuro a
quien cree tener enfrente. A quién cree conocer. “Pobre la ingenuidad” ríe pícara la fiera.
Aplastado el ser primordial, ya se ha apoderado de su luminosidad.
Poseída por la fiera.
El instante próximo al estruendo, le continúa la desesperación de perder el control. ¿Todo se
debe controlar?
Desenfrenadas las lágrimas, la saliva de cada momento que tragó.
No estalla cuando lo necesita, cree que a veces es mejor no hablar. Si sabe que no es
escuchada, ¿para qué intentar?
Los ojos ajenos la ven solo cuando entra en el lenguaje de la ira, si es el único que entienden,
cómo habrían de poder verla cuando desea amar.
Dolida su alma, dolida su garganta. Carraspeada. ¿Dolidos los demás?
Tres intentos de acercársele no bastan para sanar. Uno más y la mordida será letal. Directo a
la yugular.
Decepcionada.
El tabaco entrando y una frecuencia de 396 la ayudan a calmar.
La nube de decepción ahoga a todos por igual.
Es el momento de dialogar.



Buenos Aires Agosto 2017, Memorias. 



Sueño primero

El sueño más antiguo, que recuerdo y vivencio, es un poco
así:


Soy tan pequeña
en esta manía de habitación. 
Un blanco frío, y tajantes líneas negras.
Suelo cuadriforme, techo cuadriforme.

Y camino, intentando entender que hago allí.
Pasos repetitivos, infinitos.
Espacio inmenso, limitado.
Veo el final pero no alcanzo, siquiera, a rozarle.

Y  me achico,
cada vez más.
Doy cuenta de la razón de mi menguar:
la exagerada carga sobre mis hombros y cabeza.

Una bolsa negra, se deshace.
Se revela.
Barro, fango.
Pura porquería, pesada.

Se aumenta el peso, 
que busco mermar con mis manos.
En cada respiro, se expande. 
Tanto, que me asfixia. 

No entiendo cómo el cuerpo aguanta,
aunque mis rodillas
quieran rendirse hacia los infiernos. 
Y sin embargo, no suelto ni me dejo caer.

La impotencia hace vacilar la entereza. 

Jadeo y empiezo a gritar,
El abcedario.

A B C D E F G H
Abruman
fanales
inundaciones 

I J K L M N Ñ
Ahogan
soledades
incipientes

O P Q R S T U
Aturden
minúsculas
cabezas

V W X Y
Palpitan
gargarismos
silenciados



Z

Desperté.





Buenos Aires 2017, Memorias.

¿Cuál es el origen de cada letra,
cada unión y
conjunción?
El sonido de una formación es inspiración.

miércoles, 4 de abril de 2018

gracias


Es sobre la tierra roja
donde los niños tejen
la historia
los que no fueron bautizados
serán duendes
moribundos
hijos del diablo.

El viento zumba
y las gotas se clavan
en una piel hecha de recuerdos
cuántas mujeres se han dejado
de lado
por ser esclavas
por ser madres de la costumbre
y del miedo.

Oí decir
-cuidado con el loco, ayer fue luna llena-
me temblaron las entrañas
por el hermano abandonado
por la putrefacción de sus piernas
por la hermana, que elije olvidarlo.
Ya no alcanza leer entre líneas, hay que leer entre miradas.

El útero se consume,
en sí mismo,
por el olvido,
por el abrazo de la soledad.
La sensación de ser aplastada
por miles
de granos de maíz.

El yo visible
ganó la batalla
y enterró, en lo profundo,
el amor.
Pero ella ofrenda su sangre a la tierra
y todo se regenera.
Y mientras la noche la enamora,
entiende la constante presencia de las estrellas.
El sol encandila y da vida.
La luna acuna y da hogar en las tinieblas.

Oí decir
-que grande la parca-
ante la repentina venida.
Se suma al gato del plenilunio
y al gallo joven,
un pez caucásico.
Viaje bueno.

Un íntimo pandemónium seduce la existencia
y apresura los latidos.
Se concentra en leer entre miradas
se rumorean ecos
lejanos y opacos,
El corazón se atranca,
y por un ápice,
se encuentra.

Reverdece en los espasmos.
Se estremece en el pavor,
de volver a escucharlo.
Lee su mirada,
¡Su boca no se acalla!
Se pierde entre los universos de las palabras
para no escuchar su habla.
La mujer percibe, cómo el hombre mengúa
y en su mente, corre por el bosque
descalza, volviendo a las alturas,

Huye el hombre menguante
y la mujer se alivia al recostarse en las brasas.
En el chillar, ve
cómo el planeta palpita.
Primero el arena, mas luego
las hojas
el cielo
el cuero
y las letras,
Todo es un apacible ímpetu.

Navega en la selva
y corre por el océano.
Se enciende en la brisa
y vuela entre raíces.

asfixia

En las noches de luna, te sueño mi amor
Y no quiero despertar
El día se vuelve gris
el blues y el tabaco
Me hacen levitar
Sin rumbo
Sobre la tierra del olvido

La lluvia comienza a caer
Y ya no siento mis pies
Si estuvieras aquí
Te haría ver
Como la gravedad seduce a las gotas
Como mi cuerpo al tuyo

Mis besos de humo
Te hacían desear
Luego te convertiste  en otro hombre
Y no quisiste más.
No importa si fuiste el primero o el último,
Nunca me arrepentiré
De amarte como te amé.


La asfixia nunca fue tan dulce.


La gramilla se mecía suavemente y al notarlo, ella recordó su profunda mirada.
Sonrió deseos.
Dio vueltas sobre su vientre, mientras deseaba descansar sobre el pasto. Sus escamas agradecían el sutil contacto con la tierra. Mecerse sobre ella era como elevarse entre nubes.
Se sentía ligera, a la vez que carne enrojecida por una reciente quemadura.
Se sentía extasiada de haberse perdido en sus ojos brunos.
No había visto jamás una negrura tan pura, y mientras hablaban, imaginó que se sentiría rozar sus labios.
Libar el néctar de su existencia.
Profundizar en su materia, hasta ser inseparables.
Sonrió deseos.

“y una sola mirada bastó para que los designios de la mujer ~culebra~ tomaran un giro favorable”.

Cafayate 06-03-2018


Descalza, cruzo el río y el frío, sube por mi espina.
A la primera loma, huelo burro y poleo, y recuerdo que respiro. Agradezco estar en casa.
Ando en la noche y el plenilunio alumbra mi camino. No ansío llegar porque ya he llegado.
No quiero correr, asique le pido a la pacha una tregua, que la lluvia no me alcance.
Atravieso algarrobos, cardones y espinillos. Me siento dichosa y una risa silenciosa juega con el viento que refresca mi espalda.
El lobo negro vuela entusiasmado y se pierde entre los yuyos.
Las lomadas ahora son olas, y cómplice, miro al cielo.
El océano se vuelve calma, y la tierra, plana.

El Aguaribay me recibe,
agradezco a la luna llena que me guía,
y al monte que me acompaña.


El foco de luz gira
ensimismado.
El patrón se ha ido,
los lobos se ahogan
y los niños recolectan algarroba.

Aquí, sobre esta cama, muero.




“-  Voy a ver que dice el loco.
-         Tene cuidado que fue luna llena ayer”.

2-03-2018 Cafayate

Mis besos de luz



Admiro como la oscuridad avanza, robándole a la noche, la inocencia de las estrellas.
La cara bruna seduce a la luna, y con un beso, le termina por secuestrar toda la luz.
Ahora sobre una luna bruna, a tientas, escribo estas letras. En tanto me pregunto, cuándo fue que la luna creció tanto.
Las sombras me envuelven y el lobo negro también me roba besos de luz.


Cafayate 22-02-2018


El monte es inmenso cuando se mira sin mirar. Se vuelve demasiado pequeño cuando se quiere escapar. No olvides afilar tu lápiz para sobrevivir, no somos animales.

Los cerros serán idénticos
El sol dejará de brillar
y procurando que no te atrape la oscuridad,
en un laberinto sin salida te encerrarán.

Los pájaros imitarán sonidos
que te confundirán,
y cuando salga la luna,
los murciélagos chillarán sobre tu cabeza
hasta hacerla explotar.

Los cardones surgirán del centro de la tierra,
y tu camino cerrarán.
Cuidado con la lluvia,
ahora las espinas son rojas.

Jugaste sin permiso por el monte,
solo tu animal te podrá ayudar.


Cafayate FEB 2018



“En el centro de la mesa había una miniatura de marfil, un elefante al que embestían cinco tigres. En las base se leía: «El alma y los cinco sentidos»”.

Gente de la cabeza
El agua quieta
Rodrigo Rey Rosa.

Gallo joven


Puedo oler el hierro de la sangre arrebatada.
Ahora el sol ilumina las gotas derramadas sobre los yuyos, que la suave brisa decide mover.

En mi letargo, una taza de café es un oasis. No estoy sola. Junto a ellas buscamos una cafetería. Entre árboles, se esconden unas escaleras ...